MOSCÚ, 29 oct (Reuters) – El presidente Vladimir Putin dijo el jueves que Rusia se está enfrentando a desafíos para aumentar la producción de su vacuna principal contra el COVID-19 por problemas de disponibilidad de equipos, aunque espera comenzar las inoculaciones masivas a fines de año.

Rusia está probando en la actualidad su principal vacuna experimental, conocida como Sputnik V, en 40.000 personas en Moscú y fuera del ensayo ha empezado a vacunar ya a trabajadores de primera línea, pero solo en números pequeños.

Estimaciones tempranas de autoridades rusas sobre cuántas dosis podría producir Rusia este año han sido rebajadas desde 30 millones a poco más de 2 millones, y el ministro de Industria y Comercio, Denis Manturov, se refirió recientemente a desafíos en el aumento de la producción de la vacuna.

“Hay un problema ahora y es lograr la producción industrial (de la vacuna) en los volúmenes necesarios”, dijo Putin en un enlace por video con un foro de inversores en Rusia.

“Hay algunos problemas con esto, relacionados con la disponibilidad, o la falta de los equipos necesarios”, señaló. “Son necesarios materiales para poner en marcha la producción en masa”.

Moscú pretende producir 300.000 dosis de la vacuna este mes, dijo Manturov, seguido por 800.000 en noviembre y 1,5 millones en diciembre, alcanzando volúmenes significativamente altos a principios de 2021.

Putin se refirió también a la vacuna rival producida por el laboratorio británico AstraZeneca junto a la Universidad de Oxford, que usa un adenovirus de chimpancé como vector en lugar de uno humano.

“Sabemos que muchos países europeos ya han firmado un contrato para repartir la vacuna desde Reino Unido”, dijo Putin. “Por desgracia, nuestros colegas allí han tenido algunos reveses, porque están haciendo su vacuna sobre la base del adenovirus de mono”, comentó Putin.

(Reporte de Vladimir Soldatkin, Gleb Stolyarov y Polina Ivanova; escrito por Tom Balmforth; editado en español por Carlos Serrano)

 

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